(Tiempo de lectura: 3 min)

Tras las pérdidas de facturación de 12.000 millones de euros y el cierre de 63.000 negocios, los comerciantes le exigieron al Ejecutivo un plan económico y políticas concretas para el sector. El presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedro Campo, exigió ayudas directas a los subsectores más afectados por la crisis del coronavirus.

Durante su participación en la Mesa de la Comisión de Industria, Comercio y Turismo del Congreso, Campo señaló que muchas empresas del sector están en una situación vulnerable. Asimismo, mencionó que, después de casi un año de cierres forzados, los comerciantes aún enfrentan “continuas y rigurosas” limitaciones en su actividad.

De acuerdo con los datos de la CEC, el comercio minorista sufrió un descenso de facturación acumulada sin precedentes en 2020. Los negocios ligados al equipamiento de la persona se vieron particularmente afectados, ya que registraron una caída que llega al 40%. También los comerciantes ubicados en zonas dependientes del turismo tuvieron una baja similar. 

“Según los principales servicios de estudios, el escenario seguirá empeorando. El consumo privado se contraerá en casi un 14% a causa de las restricciones y cierres de actividad decretados de manera sucesiva por las diferentes Administraciones Públicas”, explicó el presidente de la CEC.

Respecto al empleo, en comparación al 2019, el año pasado sufrió la pérdida de 94.000 comerciantes. En cuanto culminen los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs), la CEC estima que la cifra suba considerablemente.

“El sector del comercio es una pieza estratégica en el desarrollo económico y social del país. Más allá de las medidas paliativas urgentes que esta pandemia requiere, es imprescindible abordar el ‘día después’. De este modo, podemos afrontar las consecuencias que sin duda alguna producirá esta pandemia, en relación con la oferta comercial derivada de los cierres”, sentenció Pedro Campo.

Piden mismas condiciones e impuestos para el comercio electrónico

Por otro lado, Pedro Campo solicitó que las grandes plataformas del comercio electrónico, entre ellas Amazon, deben trabajar en las mismas condiciones y pagar los mismos impuestos.

“El comercio de proximidad es el más rápido en dar el género, cobra en el momento y no antes y cambia el producto en el momento”, señaló el presidente de la CEC. Además, resaltó que el embalaje de un producto en un comercio físico es 2,5 veces menor que el que se compra en internet.

Sin embargo, Campo considera que es necesario incentivar la digitalización del sector, especialmente a la micropyme. Por ello, propuso la creación de las Oficinas Técnicas de apoyo digital al comercio local.

De igual forma, durante su intervención, el presidente de la CEC señaló que la limitación a 1.000 euros del pago en efectivo podría ser “nefasto” para la actividad comercial. 

“Resulta una medida desproporcionada. Puede poner en cuestión el propio concepto de curso legal del dinero y sus efectos en la lucha contra el fraude están en entredicho. En este sentido, en los pocos países donde se ha implantado no ha funcionado. No hagamos experimentos en plena contracción del consumo”, aconsejó.

Comerciantes del sector textil alertan cierres en masa

Eduardo Zamácola, presidente de la patronal del comercio textil Acotex, advirtió que en las próximas semanas habrá cierres en masa de tiendas y establecimientos del sector. Con la llegada del verano, es poco probable que las tiendas puedan sobrellevar la situación crítica que atraviesan.

En cuanto a las ayudas del Ejecutivo, Zamácola comentó que llegan tarde y son insuficientes. Igualmente, criticó que las medidas “discriminan a los que no se pueden acoger a las ayudas por no haber obtenido beneficios” en el ejercicio precedente. Dicho punto también fue mencionado por Pedro Campo, quien dijo que la exclusión de empresas “en situación de gran vulnerabilidad se basa solo en criterios económicos”.

“España está hecha una porquería, sanitaria y económicamente”, sentenció el presidente de Acotex. A su juicio, “hay que ver qué han hecho otros países. En algunos países de Asia existe una vida normal después de un cierre agresivo de 14 días de la gente que entra en el país”. 

En marzo, la facturación del sector textil cayó un 38% en comparación con el mismo mes de 2019. Respecto al mismo mes de 2020, hubo un crecimiento del 116,3%, un porcentaje alterado por el confinamiento estricto que provocó el cierre de todo el comercio. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here