(Tiempo de lectura: 4 min)
  • El 41% de las compañías españolas cree que la crisis de la COVID-19 les obligará a reducir sus plantillas, mientras que solo el 17% espera algún incremento en personal, según el último Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte
  • Los primeros indicadores macroeconómicos de empleo registrado muestran un aumento generalizado del paro en prácticamente todos los sectores económicos y un descenso de la contratación

La crisis sanitaria producida por la pandemia de la COVID-19 tendrá un impacto directo en la ocupación y el empleo español. Los datos de paro registrado publicados a principios de mes por el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) muestran un aumento sin precedentes del paro registrado durante el mes de marzo y apuntan con una afectación generalizada en todos los sectores económicos, con especial incidencia en la construcción, donde el paro ha aumentado un 23% respecto al mes de febrero de 2020.

También la industria (con un incremento mensual del 9,2%) y el sector servicios (+9%) se están viendo afectados por el parón de la actividad económica y productiva. Solo el sector primario parece ser capaz de parar el golpe con un incremento del paro registrado de poco más del 4%.

Sin embargo, más allá del incremento previsible del desempleo durante el período de estado de alarma, la principal incógnita recae en la afectación económica de la COVID-19 en el ejercicio de 2020. A pesar del escenario incierto, el tejido empresarial ya ha empezado a prever la incidencia y los posibles cambios estructurales que puede suponer la COVID-19. En este sentido, cerca de la mitad de las empresas españolas cree que la crisis les obligará a reducir sus plantillas. Así lo asegura el último Barómetro de Empresas elaborado por la consultora Deloitte, dedicado al impacto económico del coronavirus.

Según el informe, en el que han participado 207 compañías que emplean a más de 700.000 personas, no hay duda que la COVID-19 va a impactar negativamente en la evolución del empleo en 2020. Del total de compañías encuestadas, un 41% prevé reducir su equipo humano a lo largo de 2020, mientras que un 42% se muestra esperanzado a poder mantener el mismo número de empleados. Tan solo un 17% de las empresas contempla aumentar su plantilla durante este ejercicio.

Según el barómetro de Deloitte, un 41% de las empresas encuestadas cree que deberá reducir el número de empleados para hacer frente a la crisis causada por el COVID-19.

A menor facturación menor contratación

Las reducciones previstas de plantilla se deben principalmente a la reducción de facturación que ya han sufrido distintas empresas en marzo de 2020. Según el barómetro, el 58% de las empresas españolas han visto menguados sus ingresos durante el primer trimestre de 2020, mayoritariamente entre un 1% y un 25%. Por otro lado, el 27% de las compañías aseguran haber aumentado su facturación, principalmente entre un 0,1% y un 10%. Analizado por sectores económicos, las empresas que han aumentado su facturación provienen principalmente del sector primario, la banca y las finanzas, la sanidad y farmacéuticas y la distribución. En cambio, los sectores productivos que más han reducido su facturación son las Telecomunicaciones, los medios de comunicación y las compañías dedicadas al ocio, seguidos del sector de la energía y los recursos naturales, los servicios de consultoría y la construcción y las contratas.

La previsión de recuperación, clave en la incidencia en el empleo

Prácticamente ninguna compañía consultada considera que la crisis actual no comportará impacto económico a medio y largo plazo. Según los datos de la encuesta los empresarios consideran que la región del Pacífico, Reino Unido, EE.UU y Latinoamérica serán los territorios más afectados. También prevén una afectación considerable para Asia, la Unión Europea y España, pero algo más discreta.

En referencia a la recuperación económica, los empresarios consideran que se podría tardar incluso más de un año en recuperar los niveles anteriores de algunos indicadores macroeconómicos. De forma generalizada se prevé que el consumo de energía y carburantes se recupere en el segundo semestre de 2020. Sería el sector que más rápidamente se levantaría del golpe económico, seguido de la licitación oficial de obra pública, los ingresos por turismo y las matriculaciones de vehículos, que se calcula para el primer semestre de 2021.

Por el contrario, la tasa de empleo sería el indicador que más le costaría recuperarse. Según la mayoría de las empresas consultadas lo haría, de forma generalizada, en el segundo semestre de 2021.

El barómetro publicado por Deloitte cuenta con la representación de todos los sectores económicos del país. De las 207 compañías consultadas, la mayoría de ellas se tratan de Pequeñas y Medianas Empresas, de entre 1 y 50 empleados. Sin embargo, también cuenta con representación de firmas de mayor tamaño, especialmente pertenecientes del sector de la sanidad, los seguros, la construcción, la distribución, la hostelería y el turismo.

Más despidos y menos contratación: la tormenta perfecta

El impacto económico de la crisis sanitaria producida por la COVID-19 va mucho más allá de los indicadores de paro registrado del mes de marzo publicados recientemente por el Servicio de Empleo Estatal (SEPE). El propio organismo gubernamental ha publicado datos de afiliación a la Seguridad Social, donde se observa una pérdida de 833.979 afiliados durante el mes de marzo. Se trata del mayor desplome de afiliados de la historia del país. Un desplome que no contempla los cerca de 500.000 Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) formalizados en las últimas semanas

Sin embargo, también preocupa el descenso brusco en la contratación de personas. También durante el mes de marzo en España se estipularon 1.256.000 contratos laborales. Esta cifra supone 340.000 contratos menos que los formalizados en el mes de febrero de 2020 y cerca de medio millón menos de los realizados en el mismo mes de marzo de 2019, es decir, si comparamos los datos de forma desestacionalizada.

El descenso de la contratación y el aumento de despidos, en un contexto de parón económico y productivo hacen prever un impacto sin precedentes en la empleabilidad del país. A la espera de cierta recuperación de la actividad el próximo lunes 13 de abril, ciertos indicadores ya muestran a día de hoy un impacto en el empleo superior al de la crisis financiera de 2008.

EPF-organic

EXCLUSIVAEl País Financiero

Las lucrativas oportunidades de inversión post-COVID-19

El equipo de analista financieros de EL PAÍS FINANCIERO comparte las mejores oportunidades de inversión única y exclusivamente con sus suscriptores.

Únete completamente gratis a nuestra lista de suscriptores y descubre las irrepetibles oportunidades de inversión que esta crisis global ha dejado para los inversores más hábiles.


Tus datos personales serán tratados con absoluta confidencialidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here