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Las dudas en torno al Bitcoin persisten pero son parte del juego del mercado. Mientras algunos gobiernos regulan, prohíben y desacreditan la criptomoneda, otros en cambio quisieran controlarla. De allí que algunos bancos centrales estudian crear sus propias monedas virtuales (CBDC).   

La reciente estrepitosa caída del Bitcoin junto con las demás criptomonedas, ha reavivado la discusión sobre su falta de respaldo. Por eso algunos analistas opinan que tal vez los criptoactivos podrían estar respaldados por un metal. La plata por ejemplo. Eso les daría un mayor nivel de seguridad a sus tenedores y disminuiría su alta volatilidad y desconfianza.

Desde su creación, el Bitcoin ha demostrado su fortaleza. Es la criptomoneda más importante, cuyo mercado supera el billón de dólares. Un aumento muy significativo si se compara con su modesto valor (0,0041 US$), cuando fue creada en el año 2009. Justo después de la crisis financiera global.

Luego de comprar su primera pizza, el valor de la criptomoneda no paró de crecer. A mediados de abril pasado llegó a cotizarse a 64,778.04 US$. Para muchos su rally alcista pronto estaría cercano a los 100.000 US$. El valor de mercado se corrigió y en menos de un mes retornó a los niveles de febrero al caer cerca de un 50%.

Bitcoin enfrentará más competencia y retos

A pesar de todo, y entre fluctuaciones propias de un mercado dinámico, el Bitcoin se ha mantenido. Desde su creación, poco a poco más inversores, empresarios importantes y bancos lo han incorporado en sus carteras y servicios. Así las dudas en torno a su futuro también han disminuido. Aunque para muchos no tener respaldo real es una desventaja.

Pero eso no libra al Bitcoin de mayores desafíos futuros. Pero el hecho de no ser controlado por ningún gobierno o banco le otorga fortaleza propia. Es una moneda descentralizada, cuya blockchain es segura y está verificada por alrededor de 100.000 nodos independientes en todo el mundo.

El rey de las criptomonedas tiene, además, un suministro de límite estricto de no más de 21 millones de unidades monetarias. En el futuro, enfrentará una mayor competencia ya no desde el sector privado sino del público. Los bancos centrales crearán sus propias monedas virtuales, pero el Bitcoin seguirá siendo único.

Sin embargo, el elevado consumo de energía que supone producirlo es un factor que juega en su contra. En un mundo que marcha hacia una mayor disminución de las emisiones de carbono, patrocinar una moneda que contribuye a la contaminación y al cambio climático, comienza a sonar incoherente para muchas empresas verdes.

Eso explica, en parte, porqué Tesla decidió proscribir la criptomoneda como medio de pago. Más allá de la jugada de Elon Musk al comprar 1.500 millones de dólares en Bitcoin y luego deshacerse de ellas obteniendo una enorme ganancia, hay algo que no estaba sonando bien entre Bitcoin y Tesla. Después de hacer el negocio, Tesla corrigió su incongruencia.

Más inversores y empresas se suman a la criptografía

El valor de la criptomoneda está expresado en la dificultad para minar y en el libre juego de oferta y demanda. Muchos cuestionan el valor relativo de las criptodivisas. Las principales organizaciones estatales financieras de China acaban de declarar que las criptomonedas “no están respaldadas por un valor real”.

Pero: ¿Qué tan diferente es el valor de las criptomonedas con respecto a las monedas físicas corrientes? El dinero creado por los gobiernos también se basa en la confianza de la gente. Ni más ni menos.

Si las criptomonedas estuvieran respaldadas en metales preciosos, el principal cuestionamiento para su uso se desvanecería. Nada las diferenciaría de otras monedas como “refugios seguros” de activos para los inversores y el común de la gente. Serían, incluso, activos más cómodos de administrar y preservar, sin intermediación bancaria.

Pese a que Elon Musk se retiró, la verdad es que apostó y ganó con Bitcoin. Otros inversores destacados como Ray Dalio y Paul Tudor Jones, también usan el Bitcoin, al igual que diversos sistemas de pago de renombre mundial.

Cada vez más empresas, grandes y pequeñas, permiten el Bitcoin y las criptomonedas para efectuar pagos. El gigante asegurador MassMutual adquirió a finales del año pasado 100 millones de dólares en bitcoins. Dos meses después Tesla anunció su millonaria compra. Una red de pequeños bancos de EE.UU comerciarán con Bitcoin este año también.

Recientemente, la empresa estadounidense de pagos en línea PayPal, informó que planea crear una nueva unidad de negocios solo para criptomonedas. La compañía estima que su red de criptomonedas podrá estar lista para finales de este año.

Criptomonedas respaldadas en metales preciosos

Es bastante probable que muchos inversores en esta etapa de descenso del Bitcoin busquen refugio en los metales preciosos nuevamente. Particularmente ahora que las expectativas de inflación en los EE.UU van en aumento.

Algunos analistas del mercado creen que no está lejos el día en que se anuncie que una criptomoneda tenga respaldo en oro, plata o cualquier otro metal. Esto tiene mucho sentido, porque aumentaría la seguridad del inversor frente a la volatilidad y manipulación del precio de las cripto.

Los gobiernos tienen una mayor capacidad para hacerlo. La criptomoneda respaldada en un metal precioso tiene la doble cualidad de ser segura por estar integrada a una blockchain, pero además tendría un respaldo físico. Al tiempo que ofrecería las comodidades de uso y disposición propias de las monedas virtuales.

Actualmente existen algunas criptomonedas descentralizadas respaldadas en metales preciosos y hay otras en vías de creación. El AurusGOLD (AWG) es un token totalmente respaldado en oro. DeVere Group agregó Pax Gold a su plataforma, también respaldada en una barra de oro London Good Delivery.

Mientras que la compañía Dignity Gold obtuvo unos 6.000 millones de dólares en oro de reclamos mineros en los estados de Arizona y Nevada para su token digital DIGau. En tanto que Lode posee la moneda virtual AUX, cuyo valor equivale a 1 miligramo de lingotes de oro en reserva y verificado. Otra criptomoneda es la AGX que representa 1 gramo de plata.

Desde cualquier punto de vista las criptomonedas con respaldo en metales preciosos son posibles y deseables. Aun cuando no lleguen a reemplazan a las CBDC, serán medios de pago, inversión y ahorro más seguros y estables.

Estas monedas contribuirían a solucionar los problemas de almacenamiento, seguridad y rápida transferencia de las actuales monedas fiduciarias físicas.

Las criptomonedas propician las finanzas descentralizadas

Si los 29 millones de traders que utilizan PayPal aceptan los pagos en monedas virtuales a través de esa red, el Bitcoin y otras cripto se fortalecerán aún más. Tanto así que los pagos criptográficos a través de PayPal se convertirán en la moneda propia del trader.

Una de las mayores ventajas para los traders será la velocidad con que caminen la compensación de las transacciones. Mientras los pagos a través de las cuentas bancarias y las tarjetas de crédito tardan unas 24 horas en ser liquidados, con las cripto es inmediato. Este recurso de pago permitirá a los usuarios acceder a los fondos más rápidamente.

Ya bancos pequeños de los Estados Unidos anunciaron que abrirán cuentas en Bitcoin. Visa hizo lo propio y anunció que permitirá que sus clientes usen la criptomoneda USD Coin para hacer pagos a través de su red. El USD Coin se considera una “criptomoneda estable” pues su valor de mercado está vinculado al dólar estadounidense.

Mastercard y los gestores de inversiones BlackRock y BNY Mellon anunciaron igualmente que facilitarán el uso de criptomonedas para realizar pagos e inversiones. No obstante, para que se acepte el uso corriente de las criptodivisas todavía harán falta unos cuantos años más.

Los dólares y muchas otras monedas de tercera generación de uso frecuente hoy en día se basan en la confianza. El respaldo ya no está sustentado en el patrón oro como se aprobó en Breton Woods en 1944. Ahora, el valor de las monedas depende única y exclusivamente de lo que digan los bancos centrales y de la confianza de la gente.

¿Qué diferencia al Bitcoin de las monedas digitales del banco central?

El valor fiduciario que tienen las monedas tradicionales, no se diferencia en mucho del respaldo actual que tienen las criptomonedas. De modo que no debería ser el mayor obstáculo para su aceptación plena. Entre los problemas más importantes de las monedas virtuales quizás esté su dependencia de la tecnología.

No se puede acceder a fondos en criptomonedas si no hay energía eléctrica y servicio de internet. La única forma de realizar transacciones en criptoactivos es a través de ordenadores, tabletas o de teléfonos inteligentes.

Pero este tampoco parece ser el problema más grande, porque el dinero común creado por los bancos centrales tampoco se mueve sin energía ni internet. Los gobiernos en todo el mundo quieren eliminar el efectivo como medio de pago.

El rastreo del dinero se hace más fácil ya que facilita determinar lo que gasta cada persona, pero también dónde, cuándo y en qué. El problema de las criptomonedas para los gobiernos es su carácter anónimo que podría prestarse para actividades criminales como el lavado de dinero.

Si los bancos centrales crean sus propias criptomonedas este problema posiblemente desaparecería. Tal nivel de control hace que los bancos centrales y los gobiernos se froten las manos. Especialmente, gobiernos autoritarios como China. Tras la pandemia, el uso del dinero electrónico se aceleró por razones lógicas.

La única diferencia entonces entre las criptomonedas descentralizadas como el Bitcoin y las monedas virtuales creadas por los bancos centrales sería su control. Las primeras no tendrían ningún control en cuanto a su propiedad y uso, en cambio las criptomonedas estatales sí.

Hacia una sociedad sin efectivo

De modo que este proceso que pudo tardar unos años, ahora avanza más rápido. Uno de los países que más presiona para avanzar hacia una sociedad “sin efectivo” es China. Tanto así que ha establecido la meta de celebrar los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 completamente libre de efectivo.

En Estados Unidos ocurre algo similar. El presidente de la reserva Federal, Jerome Powell, señaló en febrero que el establecimiento del dólar digital es un “proyecto de alta prioridad… Estamos analizando con mucho cuidado, con mucho cuidado, la cuestión de si deberíamos emitir un dólar digital”.

Por su parte, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, expresó que es lógico que los bancos centrales estén analizando el uso de las CBDC. La funcionaria considera que el dólar digital creado por la Fed ayudaría a los millones de estadounidenses que no tienen acceso a ningún sistema de pago ni a cuentas bancarias fáciles.

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