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El problema de la escasez de chips de ordenadores le está poniendo una traba cada vez más grave al restablecimiento de los mercados tras la pandemia de coronavirus. Por esto no es un tema menor que se encuentre una solución.

La compañía de Corea del Sur, Samsung, es fundamental en este escenario porque es uno de los principales fabricantes de estos componentes. De hecho, es líder en el mercado.

Por esta razón, la empresa también líder en la producción de smartphones, es una de las únicas que puede hacerle frente a la necesaria ampliación de la producción de chips.

El problema es que Samsung se encuentra con una gran desventaja: el encarcelamiento de su actual presidente Lee Jae- Yong. 

Lee está detenido por haber sido hallado culpable del soborno de Park Geun- Hye, un ex presidente del país asiático. 

Joe Biden

Frente a estos acontecimientos, la Cámara de Comercio de EE.UU, con el presidente Joe Biden presionando desde atrás, le exige a Corea una rápida liberación del presidente de Samsung. 

Todo esto, porque señalan que Lee es la persona con mayor capacidad para tomar una decisión urgente relacionada con la instalación de nuevas plantas que permitan ampliar la producción de chips. 

¿Qué pasó?

Las más de 80 compañías del país norteamericano que forman parte de la Cámara de Comercio, recurrieron esta semana al envío de cartas al actual presidente surcoreano Moon Jae- In con el objetivo que éste indulte a Lee y que, de esta forma, pueda llevar adelante un plan de fortalecimiento en la producción de microprocesadores, especialmente en el interior de los Estados Unidos.

La idea de los empresarios estadounidenses (y del propio Biden) de producir en ese país estos chips se debe a que no quieren depender más de las fábricas coreanas, japonesas y chinas. 

Hay que decir que la política del indulto es algo que sucede comúnmente en Corea del Sur. Si bien puede verse extraño en otros países, es habitual que los presidentes indulten a empresarios, dirigentes políticos y gente famosa. 

Por años, la élite empresarial ha apelado a este tipo de beneficio para eliminar o rebajar penas. En 2015, por ejemplo, Chey Tae-won, CEO de SKGroup, la tercera compañía más grande de Corea del Sur, fue indultado por Park.

Sin embargo, los indultos dividen a los surcoreanos. Además, antes de convertirse en presidente, Moon prometió terminar con esta práctica.

Para agravar la situación de Moon (y de Samsung), hay que decir que sus dos inmediatos predecesores, Park y Lee Myung bak, también están tras las rejas por sobornos y casos de corrupción. 

Inversiones clave

La multinacional analiza desde hace unos años llevar a cabo este tipo de inversiones en el interior de Estados Unidos.

Además, está estudiando la idea de una ampliación de la planta que actualmente posee una unidad dedicada a fabricar chips, ubicada en la ciudad de Austin, Texas. También otra en Nueva York y una tercera en Phoenix, todas en Estados Unidos.

La llegada de la pandemia provocada por el coronavirus trajo como consecuencia una alta demanda de ordenadores personales y demás dispositivos. 

Esto causó un grave problema de oferta y demanda en lo relacionado a la producción de suministros utilizados en esta porción del mercado, en especial de semiconductores. 

Una de las propuestas de Joe Biden para este año es la inversión de 50 mil millones de dólares en la ampliación del mercado de microprocesadores en su país.

Si bien es un plan que tiene su mira puesta en el futuro, lo está intentando agilizar porque la gran carencia global que tuvo lugar entre 2020 y 2021, entre muchas otras cosas, ha paralizado la industria automotriz. 

Sin Samsung no hay salida

En la carta dirigida al presidente coreano, la Cámara de Comercio de Estados Unidos presiona con la idea de la peligrosidad en la que se encuentra la alianza norteamericana con el país asiático si no se soluciona la grave escasez de chips.

Es decir, parece ser casi una amenaza: solucionan esto, o la alianza está en peligro. 

El presidente de Samsung se encuentra en una prisión surcoreana porque sobornó a Park con el objetivo de proteger lo que estaba siendo su administración de la mayor empresa del país asiático.

Jay Y. Lee.

Aunque sigue encerrado, sigue siendo el único capaz de llevar adelante este tipo de negociaciones a gran escala, por lo que su salida es vital para las aspiraciones de los empresarios estadounidenses (y de Biden). Sin Lee, Samsung no toma decisiones importantes.

Este viernes, Biden y Moon se reunirán con el objetivo de discutir temas importantes entre los que se espera está el de la fabricación de chips en los Estados Unidos.

Además, hablarán del suministro de vacunas contra el Covid-19, de la seguridad regional y de las armas nucleares. 

Los especialistas de la industria aseguran que este vacío de liderazgo que hay en Samsung genera un retraso en las decisiones de inversión que debe tomar la empresa, justo cuando los competidores están gastando cientos de miles de millones en nuevas instalaciones.

Por ejemplo, TSMC espera invertir 105 mil millones en los próximos cuatro años para incrementar su capacidad de producir chips.

Intel, en tanto, ya se comprometió a invertir otros 25 mil millones para levantar dos plantas de fabricación de estos microprocesadores en el estado de Arizona.

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