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Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, intentará financiar el denominado “Plan Familia” con más impuestos a los más ricos de ese país.

El plan, que costará cerca de un billón de dólares, tiene como meta potenciar la educación y generar más trabajo entre las familias de clase media y baja.

Aunque desde la Casa Blanca dijeron que esta estrategia no iba a desalentar la inversión, el mercado respondió con una fuerte baja. La mayoría de los índices de Wall Street cayeron a mínimos en más de un mes.

En concreto, el proyecto de Biden es subir notablemente el tributo a la ganancia de capital. Según datos de los medios estadounidenses, aumentaría la tasa impositiva desde el 20 por ciento actual, hasta el 39,7 por ciento. Será para aquellos que tengan ingresos superiores a un millón de dólares anuales.

De esta forma, el impuesto del 43,3 por ciento sobre el ingreso por inversión se abonaría únicamente a nivel federal.

Si la reforma se aprueba, desde ahora, la ganancia tendrá un gravamen notablemente más elevado porque hay estados que también tienen sus propios tributos. En Nueva York, por ejemplo, los más adinerados deberían pagar más del 51 por ciento y en California, más del 56 por ciento sobre la renta de la inversión.

Cambios de Biden

Será un cambio radical, ya que ahora el ingreso por inversiones en los Estados Unidos pagaba impuestos mucho más bajos que los que abonan otros ingresos.

El mismo Warren Buffet, uno de los inversionistas más reconocidos en Estados Unidos y el mundo, alguna vez señaló que él tributaba una tasa impositiva inferior al de su secretaria.

Buffet también había hecho una advertencia sobre el descenso en las tasas que estaban pagando los millonarios de los Estados Unidos.

En paralelo, la idea del flamante presidente Biden es subir la tasa marginal del tributo sobre la renta. Quiere pasarla del 37,1 al 39,7 por ciento. 

Otra de las medidas que han causado polémica en algunos sectores de los Estados Unidos es la idea de eliminar una norma del código tributario que baja el impuesto para aquellos herederos de grandes fortunas que vendan propiedades o bienes que hayan heredado y que hubieran logrado sumar valor sólo por el paso del tiempo.

Un informe del New York Times dice, además, que el objetivo de Biden también incluye sumar ingresos para el Estado con controles mucho más estrictos a los ciudadanos de ese país que evaden impuestos. Lo hará aplicando la ley en el Servicio de Impuestos Internos.

Más impuestos a los ricos

El gobierno demócrata también está debatiendo otras posibles subas impositivas que podrían ser incluidas en el proyecto en estos días. Entre otras ideas, la posibilidad de limitar las deducciones para aquellos contribuyentes más adinerados o subir el impuesto a los bienes de los herederos más ricos.

Todas estas normas de características fiscales no violarían la promesa que Biden hizo en su campaña rumbo a la Casa Blanca, cuando aseguró que no subiría ningún impuesto a personas u hogares que ganan menos de 400 mil dólares por año.

En parte por esas promesas logró derrotar a Donald Trump en las urnas en noviembre de 2020.

“Más crédito tributario por hijo es una de las políticas más relevantes que han partido desde la Casa Blanca en generaciones, y el Congreso debe estar a la altura porque tiene una chance histórica para salvar a la clase media y ayudar a los pobres a salir de ese lugar permanentemente”, dijeron los legisladores demócratas en una declaración entregada a los medios.

“No hay recuperación posible si no hacemos que el código tributario ofrezca un camino de sostenibilidad que ponga rumbo a la prosperidad de la economía para niños y adultos trabajadores”, agregaron.

Qué es el Plan Familia 

La necesidad de Biden de recaudar más impuestos va de la mano con el “Plan Familia”, para el que necesita nada menos que un billón de dólares.

La clave del plan es hacer fuertes inversiones en cuidado infantil, en mejorar la educación pre-escolar y en dar licencias pagadas a los trabajadores.

Todos estos detalles han sido filtrados a los medios, pero no se conocen oficialmente.

La idea es que el “Plan de Familia Estadounidense” sea presentado por Biden la semana que viene en el Capitolio.

Algunas versiones indican que la negativa a dar más detalles tiene relación con que no están afinados todos los puntos y que aún se está negociando con la oposición republicana con la idea de conseguir los votos necesarios.

Jen Psaki, secretaria de prensa de Biden, dijo que “la espalda de los estadounidenses más adinerados y la de las corporaciones más grandes están en condiciones de ayudar a financiar el plan”. Aunque dijo que hablaba por ella, y no por Biden.

Por otra parte, Psaki dijo que no creía que esta iniciativa afectase el volumen de inversión en los Estados Unidos.

La idea de Biden cayó mal en Wall Street

Más allá de estas declaraciones, el mercado de valores reaccionó negativamente a la novedad, con una importante pérdida en los precios de la mayoría de las acciones.

Los índices más importantes de Wall Street se tiñeron de rojo este jueves y siguieron igual el viernes 23 de abril. 

El S&P500, por ejemplo, retrocedió más de un punto en la tarde del jueves, la mayor baja en más de un mes. Igualmente, el rendimiento de los títulos del Tesoro estadounidense que suele moverse en dirección opuesta a su precio, cayó hasta mínimos diarios.

Obviamente, la noticia fue suficiente para generar nervios en Wall Street.

El Promedio Industrial Dow Jones, en tanto, cayó 421 puntos para luego sostener ligeramente sus pérdidas. El índice Nasdaq, basado en las tecnológicas más importantes, también cayó un 0,98%.

Respecto de las posibilidades de lograr la aprobación del plan, si bien los demócratas tienen una leve mayoría en el Congreso, es posible que no todos apoyen la idea de Biden por unanimidad. Por supuesto, espera una fuerte resistencia de los republicanos.

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