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La década de 2020 será clave en la industria automotriz. Indicios generales de los cambios que se vienen hay muchos en todo el mundo, y señales particulares, incluso más.

En este caso, una muestra de lo que que sucederá lo aporta Bentley Motors, que planea ofrecer exclusivamente vehículos híbridos y eléctricos enchufables para 2026 y modelos 100 por ciento eléctricos para el año 2030.

Bentley, fabricante propiedad del gigante alemán Volkswagen, venderá dos modelos híbridos enchufables a partir de 2021 y espera que su primer vehículo totalmente eléctrico esté listo en 2025.

Por estos días, la marca de lujo británica tiene un único automóvil híbrido: SUV Bentayga.

Bentley

Si bien algo había adelantado la semana pasada el CEO de Volkswagen respecto del futuro de Bentley, la confirmación de lo decidido llegó unos días después de boca de Matthias Rabe, máximo ingeniero de la compañía inglesa.

“El futuro de Bentley será completamente eléctrico”, dijo durante un evento en Londres conmemorando los 100 años de la firma.

Bentley: un cambio de época

La decisión de dejar de fabricar vehículos con motores propulsados por derivados del petróleo es un paso importante para Bentley, marca mundialmente reconocida por sus automóviles súper lujosos con impulsores de ocho y doce cilindros.

Si bien la idea está en línea con la de varios otros fabricantes de automóviles que planean alejarse de los vehículos con motores de combustión interna tradicionales, el anuncio de ponerle una fecha determinada al proyecto es un paso adelante.

En un comunicado firmado por Adrian Hallmark, CEO de Bentley, la firma dijo que dentro de una década se transformarán “de una empresa fabricante de automóviles de lujo de 100 años a una compañía con un nuevo modelo de negocios sustentable y ético”.

“Seremos neutrales en el uso del carbono para 2030”, agregó.

La decisión de Bentley llega, quizás, en su peor momento: las ventas no eran buenas hasta 2019 y el coronavirus terminó por golpearlas aún más.

El objetivo de máxima de la compañía para 2020 es vender 10 mil unidades, mil vehículos menos que en 2019.

A mediados de 2020, al igual que sucedió en muchas otras fábricas de automóviles del mundo, Bentley anunció una reducción de su plantilla. 

El proceso de recorte, cuando finalice, afectará hasta 1.050 puestos de trabajo, lo que equivale a una cuarta parte de su fuerza laboral a través de un programa de retiro voluntario.

Entre los argumentos dados a conocer en junio pasado por la marca fundada en Crewe, Inglaterra, llamó la atención de los fanáticos esta frase: “El impacto de la pandemia de Covid-19 nos ha hecho descarrilar”.

Un punto de inflexión

La transformación acelerada de Bentley hacia vehículos que funcionan con baterías es parte de una inversión de 33.600 millones de euros por parte de Volkswagen, que está en proceso de desarrollar decenas de automóviles eléctricos.

El objetivo: evitar que Tesla siga dominando el mercado.

Para comenzar, como explicamos antes, Bentley ofrecerá dos modelos híbridos enchufables en 2021: serán el Bentayga Hybrid y el totalmente nuevo Flying Spur Hybrid.

La compañía ya había anunciado que todos los modelos se ofrecerán en una versión híbrida para 2023, y que el primer modelo totalmente eléctrico de la compañía se introducirá en 2025.

Bentley busca modernizar y reposicionar la marca para una nueva generación de clientes que no aceptan otra cosa que el cuidado del medioambiente.

Es por esto que no harán, como otras marcas mundiales, una progresión lenta hacia los coches eléctricos, sino que será un punto de inflexión a finales de los años 20.

Volkswagen  ya ha lanzado los modelos Porsche Taycan, VW ID.3 y Audi e-Tron como parte de su objetivo de ofrecer 75 coches eléctricos para finales de la década.

Esta decisión es arriesgada, entienden muchos analistas.

Es que mientras se aumenta la producción de automóviles eléctricos, todavía hay una larga fila de consumidores que aún querrán los motores de combustión interna que son parte clave de las ganancias de los fabricantes.

Igualmente, no cabe duda de que el cambio está cerca.

Decisiones gubernamentales

El gobierno británico está en camino de una decisión sobre la prohibición total de los motores de combustión interna a partir de 2030, con un anuncio formal que sería inminente. 

Mientras tanto, las naciones de la Unión Europea, el destino de la mayoría de las exportaciones de automóviles del Reino Unido, también están decidiendo sus propios plazos para las prohibiciones.

La única otra compañía importante de automóviles de lujo británica que está avanzando de manera acelerada en la producción de automóviles eléctricos (al menos en público) es Jaguar Land Rover.

Los analistas que se especializan en el tema aseguran que para 2030 los costos de producción de los sistemas eléctricos serán más bajos que los de los automóviles impulsados por derivados del petróleo, lo que facilitará el cambio.

Otra ventaja para Bentley: los precios de sus modelos comienzan en 144 mil euros y pueden costar más de 265 mil euros.

Esto le da mucho margen para absorber los costos de la batería, un tema clave en la industria.

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