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Varios bancos centrales de Europa y América anunciaron la implementación de un posible manual operativo para el uso del dinero digital. El objetivo de esta iniciativa es avanzar en cuanto al desarrollo de las criptomonedas y sortear las preocupaciones de los gobiernos sobre la tecnología blockchain que promete revolucionar el sistema financiero global.

Las autoridades monetarias están preocupadas por el creciente boom del Bitcoin y todas las demás monedas digitales privadas y fiduciarias. Temen que el control del dinero se les escape de las manos y están estudiando el lanzamiento de su propio dinero virtual o CBDC (monedas digitales de los bancos centrales).

Los legisladores de todo el mundo, desde Estados Unidos hasta China, están analizando un marco legal para regular el uso de las criptomonedas. Al tiempo que los bancos centrales están estudiando la creación de sus propias monedas digitales y siguen explorando cómo y cuándo lanzar las CBDC. 

Ya hay experiencias como la de Suecia, que ha avanzado mucho en la emisión de su moneda digital. La corona digital, es la segunda del mundo en ser emitida plenamente después del “dollar sand” de Las Bahamas. 

Esquema de funcionamiento de la moneda digital del banco central.

China encabeza la carrera por la digitalización del dinero

La carrera de los bancos centrales por el control del dinero digital tiene lugar en momentos en que el uso del efectivo disminuye en todo el mundo y ha aumentado vertiginosamente la adopción de las criptomonedas. No solo en las economías más desarrolladas, sino en las emergentes y muchas economías atrasadas. 

Entre las economías más avanzadas que luchan por establecer su propia moneda digital y competir con el Bitcoin y las criptomonedas independientes, China está a la cabeza. El yuan digital en etapa de prueba aún, ya es utilizado en varias regiones del gigante asiático. 

Para despejar el camino al desarrollo de su moneda digital, el régimen chino ha ordenado una implacable persecución contra el Bitcoin y el resto de la industria criptográfica. Así mismo, la Reserva Federal de los Estados Unidos, sigue estudiando el desarrollo del dólar digital. 

El presidente de la Fed, Jerome Powell, confirmó que el organismo emisor está avanzando en sus planes de emisión de su propia moneda digital. Próximamente, el banco central estadounidense publicará un documento sobre los costos y beneficios del dólar digital. Sin embargo, todavía no ha tomado una decisión definitiva, dijo Powell.

Igualmente, el Banco de Inglaterra examina de cerca el potencial del dinero digital y tampoco quiere quedarse atrás en la carrera. En abril pasado lanzó un plan piloto para la implementación de su moneda digital. El Banco Central Europeo (BCE) hizo lo propio y lanzó el programa del D-Euro.

Bancos centrales presionados por disminución del efectivo

Sin embargo, hasta ahora la respuesta al plan del BCE no ha sido tan entusiasta. Solo 15 países europeos están participando en este plan. Se estima que todavía deberán transcurrir algunos años antes de que el euro digital o el dólar, sean monedas de amplio uso en el comercio y la vida diaria. 

Pero los bancos centrales se han sentido presionados a acelerar sus planes a medida que los consumidores de EE.UU y Europa siguen abandonando el uso de las monedas y los billetes físicos.

Los pagos digitales a través de tarjetas de crédito o débito y las tarjetas digitales de los teléfonos móviles, siguen creciendo a una velocidad impresionante. Los siete bancos centrales, sin China, entre los que se incluye al BCE, la Fed de EE.UU y el banco de Inglaterra, abordaron el tema de las CBDC “minoristas” de uso público.

Dijeron que el dinero digital de los bancos centrales debe aprovechar la participación de personas y entidades públicas y privadas para lograr una mejor adaptación a los actuales sistemas de pago.

Destacaron que la tecnología de los contratos inteligentes debe complementarse con los sistemas de pagos nacional que ya existen. Los bancos centrales, aconsejaron trazar estrategias de adopción de las monedas digitales que se adapten a las condiciones económicas en el terreno.

Desarrollo del Euro digital

Desarrollo de proyectos de dinero digital en Europa.

Los emisores de Europa y los EE.UU están trabajando en este proyecto al lado del Banco de Pagos Internacionales (BPI). Por su parte, en el desarrollo del euro digital, el BCE está trabajando conjuntamente con Nexi, el gigante de los pagos italiano. 

El director ejecutivo de Nexi, Paolo Bertoluzzo, anunció a finales de septiembre que estaba “contribuyendo al diseño” de la moneda digital europea. El BCE ya había esbozado en julio planes para comenzar a probar una versión digital del euro. No para reemplazar el efectivo sino como un instrumento de pagos complementario.

“Estamos comprometidos con el Banco Central Europeo y contribuyendo al diseño del futuro euro digital porque creemos que puede ser una fuerza positiva en la evolución de los pagos digitales”, dijo Paolo Bertoluzzo, CEO de Nexi.

Las autoridades monetarias dijeron que es necesario darle tiempo al sistema financiero para que se adapte plenamente a las CBDC. Advierten que podrían suscitarse problemas con los clientes bancarios si la nueva tecnología se impone de forma brusca.

“Independientemente del diseño, desarrollar y ejecutar un sistema CBDC sería una tarea importante para un banco central”, expresaron los siete bancos centrales en el documento. Enfatizaron que debe seguirse de cerca la participación de los operadores privados para dar garantías a la gente sobre el uso de esta tecnología.

De todos los países europeos los que están más avanzados en sus programas de monedas digitales son Suecia, Lituania y Ucrania.  

CBDC es dinero digital con respaldo

Las CBDC son emitidas y están respaldadas por los bancos centrales, al igual que el dinero fiduciario físico. Al contrario de las criptomonedas que no poseen ningún respaldo y son administradas por actores privados, excepto las monedas digitales como Tether (USDT), cuyo valor está anclado al dólar.

Las monedas digitales de los bancos centrales, no deben confundirse con el dinero electrónico. Este tipo de dinero utilizado a diario en todo el mundo en infinidad de transacciones a través de bancos comerciales, no es más que una expresión electrónica del dinero fiduciario tradicional.  

Hasta ahora, con las excepciones mencionadas de Suecia y las Bahamas, el Banco Popular de China es el que más ha avanzado en el desarrollo de una moneda digital en comparación con todas las demás principales economías del mundo. El yuan digital tendrá su mayor prueba en los venideros Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022.

Bancos comerciales preocupados por CBDC minorista

Así como a los bancos centrales les preocupa el desarrollo y expansión de las criptomonedas, a los bancos comerciales, les genera preocupación también que las CBDC enfocadas hacia el comercio minorista terminen canibalizando sus bases de depósito. Por ello, intentan tener alguna influencia en su diseño.

Los organismos emisores han prometido buscar que la amenaza de las CBDC sobre el comercio minorista sea mínima. Específicamente en los modelos comerciales bancarios privados.  

“Nuestro análisis sugiere que los impactos sobre la desintermediación bancaria y los préstamos podrían ser manejables para el sector bancario”, afirmaron. Indicaron que si hay algún impacto probablemente esté limitado en los niveles “plausibles” de adopción.

Según lo que se conoce hasta ahora, la tecnología que soporta al euro digital es muy conservadora todavía. Se parece más a una cuenta de PayPal que a un wallet de blockchain. En Francia los programas experimentales en torno al D-Euro están adelantados, mientras que en Alemania, la economía más grande de Europa, el proyecto se ve con escepticismo.

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