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Hordas de manifestantes cantando consignas y ondeando banderas en favor del presidente de las Estados Unidos Donald Trump, irrumpieron este miércoles en la sede del Capitolio en Washington mientras el Congreso sesionaba para certificar la victoria del presidente electo Joe Biden.

Tras las violentas manifestaciones de los partidarios de Trump, la sesión legislativa debió ser interrumpida. Los manifestantes rebasaron el cordón policial y lograron penetrar en la sede del Congreso estadounidense obligando a los legisladores a posponer la sesión y evacuar las instalaciones.

Enfrentamiento entre manifestantes y policías a las afueras del Capitolio.

La sesión conjunta del Congreso fue presidida por el vicepresidente Mike Pence, quien también debió ser escoltado por la policía junto con los legisladores fuera del Senado.

Los manifestantes tomaron la sede del parlamento estadounidense y llegaron hasta el salón de sesiones del Senado. También recorrieron los pasillos del edificio y penetraron en las oficinas legislativas victoriosos por haber impedido la sesión.

Uno de los manifestantes que subió al estrado del Senado gritó: “Trump ganó esas elecciones”. Durante la refriega, los manifestantes levantaron barricadas y se enfrentaron violentamente con la policía mientras otros miles permanecían en las afueras Capitolio gritando consignas.

Las imágenes captadas por los medios presentes muestran a los manifestantes rompiendo ventanas al tiempo que la policía trataba de controlar la situación lanzando gases lacrimógenos dentro del edificio.

Manifestantes dentro del Capitolio.

Según el jefe de la Policía Metropolitana de Washington, Robert Contee, los revoltosos habrían usado substancias irritantes para atacar a la policía. Informó que uno de los manifestantes resultó herido de bala y varios policías fueron golpeados también, dijo.

Sin embargo, la situación fue controlada posteriormente por los uniformados lanzando gases lacrimógenos y desenfundando sus armas. Finalmente el edificio del Capitolio fue despejado por la policía y decenas de los manifestantes arrestados.

“No es una protesta, es una insurrección”

La reacción de Joe Biden, quien ganó las elecciones del pasado 3 de noviembre, fue inmediata. El presidente electo denunció a los alborotadores y calificó el hecho como un asalto sin precedentes en la historia democrática del país que “raya en la sedición”.

Biden instó Trump a “exigir públicamente el fin de este asedio”. En sus declaraciones, el exvicepresidente durante la administración de Barack Obama, señaló que asaltar el Capitolio, romper ventanas, ocupar oficinas, invadir el salón de sesiones de Senado y amenazar la seguridad de los legisladores: “No es una protesta, es una insurrección”.

Poco después el presidente Donald Trump publicó un video en Twitter en el que insistió haber sido víctima de un gran fraude electoral e instó a los manifestantes a retirarse del Congreso.

Trump pidió calma a sus seguidores

“Tienen que ir a casa ahora, tenemos que tener paz”, dijo el mandatario y agregó: “Te amamos. Eres muy especial”. La red social después bloqueó el vídeo de Trump para impedir que fuera retuiteado alegando “riesgo de violencia”.

Las impactantes escenas que recorrieron el mundo este miércoles tuvieron lugar luego de que el presidente Trump dijo a los manifestantes que se había cometido un gigantesco fraude. Desde antes de los comicios presidenciales, el polémico mandatario venía advirtiendo que habría trampa en las elecciones.

Tampoco se comprometió a hacer una transferencia voluntaria del poder en caso de perder las elecciones. Algunos legisladores republicanos defendieron la posición de Trump en varios estados y trataron de anular los resultados de las elecciones. Pero las posibilidades de impedir la certificación de Biden en la sesión parecían lejanas.

Pence rechazó seguir el juego a Trump

El vicepresidente Pence y el líder republicano del Senado Mitch McConnell rechazaron los llamados insistentes del presidente Donald Trump para que los resultados de las elecciones fueran anulados hoy. La víspera, Pence dijo que no tenía el poder para hacerlo.

Trump publicó un tuit criticando a Pence que luego fue censurado por Twitter. Dijo que el vicepresidente no había tenido “el coraje de hacer lo que debería haberse hecho para proteger nuestro país y nuestra Constitución”.

Alyssa Farah, ex directora de comunicaciones de la Casa Blanca.

Otra que tampoco acompañó a Trump en sus denuncias de fraude electoral fue la ex directora de comunicaciones de la Casa Blanca, Alyssa Farah. La portavoz de la Casa Blanca, quien renunció a su cargo el pasado 3 de diciembre, escribió en su cuenta de Twiiter:

“Estimado MAGA, soy uno de ustedes. Antes de trabajar para @realDonaldTrump… marqué en los mítines del Tea Party de 2010. Hice campaña con Trump y voté por él. Pero necesito que me escuchen: la elección NO fue robado. Perdimos”.

Los miembros de la Cámara de Representantes y los senadores abandonaron la sesión pasadas las 2 pm hora de Washington, después de que los manifestantes penetraron en el Capitolio.

Mientras intentaban salir apresuradamente del recinto legislativo el representante demócrata por Minesota Dean Phillips gritó a los republicanos: “¡Esto es por ustedes!”. La policía pidió a aterrorizados legisladores que se escondieran debajo de sus sillas.

A mediados del año pasado, después de las violentas manifestaciones por la muerte de George Floyd a manos de un policía en Minneapolis, que recorrieron todo el país y dejaron decenas de personas heridas, el presidente Donald Trump acusó al movimiento Antifa y a los demócratas de auspiciar estas protestas.

Certificación de Biden

La sesión fue reanudada en la noche, casi seis horas después, con un vicepresidente Pence lamentando lo ocurrido. Varios senadores republicanos condenaron los hechos, entre ellos, Mitt Romney, quien acusó directamente a Trump de ser el culpable de la violencia.

Los legisladores demócratas, por su parte, dijeron que el presidente había incitado a los manifestantes a irrumpir en el Capitolio y pidieron justicia. Al inicio de la sesión en la mañana del miércoles, varias decenas de representantes y 13 senadores del partido Republicano, pensaban objetar los resultados electorales en seis estados donde Biden ganó.

Pero luego muchos de ellos cambiaron de opinión después de los violentos sucesos registrados en el Capitolio.  Mientras tanto, en los pasillos se rumoreaba que parte de los miembros del gabinete de Trump estarían considerando la posibilidad de renunciar. E incluso, invocar la Enmienda 25 de la Constitución de los EE.UU para destituir al presidente.

Trump reconoce su derrota

Luego de la certificación de Biden la noche del miércoles en el Congreso de Estados Unidos, Trump por primera vez reconoció su derrota. El presidente dijo que el próximo 20 de enero habrá una “transición ordenada”.

“Aunque estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones y los hechos me confirman, habrá una transición ordenada el 20 de enero”, afirmó.

“Si bien esto representa el final del mejor primer mandato en la historia presidencial, ¡es solo el comienzo de nuestra lucha para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande!”, agregó.

El mensaje de Trump fue emitido a través de la cuenta de Twiiter de su director de redes sociales por cuanto su propia cuenta @RealDonaldTrump fue bloqueada temporalmente.

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