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En un nuevo esfuerzo por recuperar los debilitados precios del barril de crudo, Arabia Saudita anunció sorpresivamente un nuevo recorte de su producción petrolera hasta su nivel más bajo en 18 años. El colapso de los precios del petróleo está devastando las finanzas del reino saudita y obligando al gobierno a tomar medidas internas de ajuste.

Luego de presentar las medidas de austeridad para paliar la dramática merma de ingresos a partir del mes de marzo cuando comenzó la catástrofe petrolera, Arabia Saudita dijo que recortaría otro millón adicional de barriles de crudo por día, adicional al recorte acordado con los aliados de la Opep el 12 de abril.

Entre tanto, los futuros del crudo subieron, mientras los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait continuaron con los recortes de bombeo adicionales con 100,000 barriles y 80,000 barriles respectivamente.

“Tenemos que estar a la vanguardia. Los recortes voluntarios acelerarán aún más el proceso de reequilibrio”, declaró el ministro de petróleo saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman, a Bloomberg News.

En un error de cálculo colosal, Arabia Saudita y Rusia a finales de marzo iniciaron una lucha de poder que acentuó el debilitamiento de los precios del petróleo. Ambas potencias energéticas anunciaron un aumento del bombeo que ayudó a colapsar los precios, sin tener en cuentas los efectos nocivos que traería la pandemia del Covid-19 y la dramática caída de la demanda.

Señales de urgencia financiera pero no de recuperación

El nuevo recorte petrolero ha enviado a los mercados una señal de la urgencia que tiene el reino saudita de estabilizar cuanto antes el mercado. La caída de los ingresos como consecuencia del debilitamiento de los precios, ha obligado al reino a iniciar un programa de ajuste de sus gastos del estado y a triplicar el IVA.

“Estas medidas son dolorosas, pero necesarias para conservar la estabilidad financiera y económica a mediano y largo plazo y para superar la crisis sin precedentes del coronavirus con el menor daño posible”, declaró el ministro de Finanzas, Mohammed al Jadaan.

Aunque la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia duró muy poco, sus efectos han seguido siendo visibles en un mercado que comienza a ver con desconfianza un pronto regreso a la normalidad y a la estabilidad de los precios.

El mercado petrolero mundial sigue inundado de petróleo y no hay signos en el horizonte que indiquen que la demanda se recuperará pronto. Los recortes acordados por la Opep y sus aliados encabezados por Rusia no han movido hacia arriba aun los precios del crudo como se esperaba.

Al contrario, el mercado continúa inestable y golpeado por la incertidumbre sobre el control de la pandemia, que está generando renovados temores.

Bombeo saudí caerá a niveles de hace 18 años

Los recortes siguieron luego de la conversación telefónica sostenida por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump con el rey Salman. En un comunicado, la Casa Blanca señaló que los dos líderes habían llegado a un acuerdo “sobre la importancia de la estabilidad en los mercados mundiales de energía”.

Para lograr un acuerdo en la Opep + Trump tuvo que presionar a rusos y sauditas e intervenir tras bastidores en la reunión del cartel petrolero el 12 de abril donde se acordó el recorte de 9,7 millones de barriles durante mayo y junio.

En un intento por salvar la industria petrolera estadounidense que está haciendo aguas, la presión de Trump destrabó las posiciones de Rusia y Arabia Saudita que se negaban a aceptar sus culpas en la debacle petrolera y a dar un paso adelante para sellar el acuerdo.

Sin embargo, para algunos analistas los recortes petroleros siguen siendo tardíos, pues ya el mundo entero se está quedando sin espacio para almacenar más barriles de crudo. La demanda mundial de petróleo ha caído casi 30 millones y desde entonces no logra equilibrarse.

La perdida de demanda debido a los efectos del coronavirus Covid-19, podría superar ampliamente los recortes de la Opep y sus aliados.

Además, un volumen considerable de tanqueros con petróleo saudita, están por llegar a las costas de EE.UU lo que aumentará aún más las reservas de crudo e impactará los mercados en los próximos días.

Con los nuevos recortes, Riad bombeará alrededor de 7,5 millones de barriles por día en junio, 1 millón menos que los 8,5 millones de barriles diarios que acordó con los países miembros de la Opep y los otros 10 aliados del cartel. Si el reino saudí cumple su recorte “voluntario” el bombeo de crudo caerá a su nivel más bajo 2002.

¿Recortará realmente un millón de barriles?

El recorte anunciado es considerado como “simbólico”, puesto que difícilmente Arabia Saudita puede bajar su producción a menos de 8 millones de barriles diarios, debido al impacto que esto tendría en los ingresos del reino.

Aunque en estos momentos las opciones del reino son pocas. La crisis petrolera ha obligado al reino a recortar cerca de 27 mil millones de dólares de sus gastos mientras los precios siguen cayendo dramáticamente.

Después de haber llegado a niveles de producción máximos en marzo de este año con 12,3 millones de barriles diarios, Arabia Saudita ahora reducirá su producción en 4,8 millones de barriles aproximadamente.

El príncipe Abdulaziz sin embargo es optimista sobre la recuperación del consumo de petróleo. Él ha dicho que observa algunas señales que le hacen pensar en un aumento de la demanda de crudo, sobre todo de gasolina, porque la gente que sale del confinamiento optará por usar más sus coches y usar menos el metro o los trenes.

“La gente se siente mejor al usar sus automóviles que el transporte público”, afirmó el príncipe.

Aunque el anuncio habla del bombeo de un millón de barriles menos para junio, es probable que Aramco reduzca su producción mucho menos. La compañía estatal saudita se rige por un programa de envío de petróleo a las refinerías y los volúmenes de crudo que serán procesados se deciden con varias semanas de antelación.

El príncipe Abdulaziz también ha dicho que los peores escenarios de demanda previstos todavía no se han visto, por lo que alentó a otros países productores a adoptar programas de recorte de producción voluntarios similares.

“Estamos actuando como un ejemplo para otros productores sin imponer. Deberíamos ser proactivos; tomando la iniciativa,” dijo.

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