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Para vencer la pandemia global hay que escuchar y capacitar a los líderes locales ¿Quiénes son estos?, pues los alcaldes. En el caso de los Estados Unidos, uno de los países líderes en contagios, los estadounidenses han estado absortos en conferencias de prensa. En ellas han declarado tanto el presidente Donald Trump como los gobernadores y expertos en salud pública.

Horas y horas de transmisiones de personajes que, si se quiere, son voceros porque no están en la primera línea de la acción. Mientras los voceros hablan, la acción detrás de escena está siendo liderada por otros funcionarios de menor rango. Estos son los que están más cerca del público y los que manejan directamente la crisis en sus comunidades.

No es que escuchar a los voceros este mal, es que también se debería escuchar a los alcaldes de Estados Unidos. Ante esta pandemia desatada son ellos quienes están mejor posicionados para identificar problemas a medida que surgen. En consecuencia, pueden actuar rápidamente para abordarlos, si tienen los recursos y la autoridad para hacerlo.

Tom Frieden, el médico que dirigió los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en toda la administración de Obama los llama los comandantes de batallón. Estos comandantes estarían librando lo que el bautizó como la llamada “Guerra Mundial C”. Frieden fue también se desempeñó como comisionado de salud en la ciudad de Nueva York.

En su opinión, ellos ven la acción de cerca. Están en el punto de contacto con el enemigo y deben evaluar las fortalezas y vulnerabilidades de sus tropas. Asimismo, deben reconocer dónde los recursos son escasos y dónde se concentran las víctimas. Deben determinar qué tácticas funcionan y cuáles no, y ajustarlas. En suma, son los perfectos guerreros para combatir esta pandemia.

¿Lento despertar ante la pandemia?

En la opinión de muchos expertos, la Casa Blanca tardó en escuchar las alarmas que sonaban los alcaldes locales. Estos funcionarios constantemente alertaban sobre la escasez de suministros y la necesidad de restricciones de viaje más estrictas para combatir la pandemia del Covid-19.

Estos mismos expertos señalan que, desafortunadamente en este caso, el partidismo privó sobre otras razones en este caso. Los gobernadores fueron presa del escepticismo y se mantuvieron al margen mientras los alcaldes tomaban medidas. En la medida en la que la pandemia tomaba cuerpo, los gobernadores comenzaron a darse cuenta que los alcaldes tenían la razón.

En una situación tan crítica como la que se vive a causa de esta pandemia, la comunicación clara es vital, La confusión puede ser mortal. De hecho, mientras algunos alcaldes dictaban medidas para atacar el problema, los gobernadores dictaban medidas para reemplazar las órdenes de los ayuntamientos.

Por ejemplo, la primera ciudad en ser golpeada por el virus, Seattle, es una clara prueba de lo que un liderazgo local fuerte puede hacer. Las primeras acciones de la alcaldesa Jenny Durkan para contener el virus ayudó a estabilizar el brote. Esto sucedió en momentos en los que gran parte del país no lo estaba tomando en serio. Durkan ayudó a salvar vidas.

De igual manera sucedió en Mississippi. Desde el inicio, el alcalde de Jackson, Chokwe Lumumba, y el alcalde de Tupelo, Jason Shelton, instaron a la gente a trabajar desde casa. Asimismo, limitaron a los restaurantes a solo vender comida para llevar. Mientras tanto, el gobernador emitía una orden estatal mucho menos restrictiva.

Al final, Lumumba contactó al gobernador en nombre de los líderes locales con los que había hablado. Varios días después, el gobernador acordó apoyar las medidas de los alcaldes en lugar de entorpecerlas.

¿Capacitar a los líderes locales?

Los hechos han demostrado hasta ahora que los actos silenciosos, como los de los alcaldes, han salvado muchas vidas durante esta pandemia. Están sucediendo e la actualidad en los Estados Unidos y, con toda seguridad, en el resto del mundo.

Los buenos alcaldes, como los buenos comandantes, son inquebrantablemente honestos. Eso puede significar que tengan que decir verdades que sus superiores no quieren escuchar. Esto ha venido sucediendo durante toda la crisis de Covid-19.

Siendo esto así, lo más sensato es delegar responsabilidades importantes en estos comandantes. Deben ser capacitados con poder y herramientas para que puedan tomar decisiones y proteger a sus comunidades. En este caso, está pasando en los Estados Unidos, pero es algo que debe replicarse en todo el mundo. Los niveles en contacto directo con la población deben ser exaltados y escuchados. No existe otra manera, muchas vidas están en juego.

Por su parte, los alcaldes no pueden ganar esta guerra solos. Aún más, no pueden librarla de manera efectiva sin contar con un fuerte apoyo. En consecuencia, es vital que cuenten con el apoyo de las instancias superiores del Estado. Deben recibir los recursos y la autoridad que necesitan. Con esto podrá, proteger las líneas del frente, minimizar las bajas, reunir a sus comunidades y arrinconar al enemigo.

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