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La Unión Europea avanzó un paso más ayer hacia la aplicación de los fondos de recuperación por la Covid-19 tras el acuerdo entre el Parlamento Europeo y los Estados miembro sobre el paquete anticrisis y el presupuesto de la Comisión Europea.  Los equipos negociadores del Consejo y del Parlamento Europeo acordaron ayer un acuerdo sobre el denominado Marco Financiero Plurianual para los próximos seis años. El Marco Financiero Plurianual supone el presupuesto de la Unión Europea y se ha acordado un macropresupuesto para el periodo 2021-2027.

Sin embargo, el acuerdo de ayer entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea (el órgano colegislador con representación de todos los Estados miembros) supone solo el primer paso para llegar al acuerdo total entre todos los Estados de la Unión Europea. El segundo gran reto del presupuesto de la Unión Europea, que ya cuenta con el apoyo de la Comisión Europea, el Parlamento y el Consejo de la UE, pasa por contar el apoyo explícito de los 27 gobiernos de los Estados miembro de la Comunidad.

El macropresupuesto de la Unión Europea presenta un instrumento de urgencia dotado con 750.000 millones de euros y la cuantía total de las cuentas comunitarias para el periodo 2021-2027 se elevan hasta los 1,074 billones de euros. El camino para dar luz verde al presupuesto de la Unión Europea y los fondos de recuperación es largo y se encuentra entrelazado. De hecho, los fondos de recuperación dependen de las negociaciones presupuestarias para poderlo financiar y necesitará del visto bueno de todos los ejecutivos nacionales. En las aspiraciones más optimistas la Comisión Europea prevé que la liquidez de los fondos de recuperación se pueda empezar a drenar en la segunda mitad del 2021.

Condiciones más estrictas para acceder a los fondos de recuperación

El acuerdo llegado ayer entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE presenta pequeñas variaciones del aprobado por la Comisión Europea. Así, se ha acordado aplicar un mecanismo para suspender o reducir la dotación de los fondos europeos a los Estados si no se cumplen los objetivos. Las limitaciones también contemplan la retirada de los fondos en el caso que se produzcan violaciones del estado de derecho que afecten a la buena gestión del presupuesto europeo. El presidente del comité parlamentario de los presupuestos, Johan van Overtveldt puso en valor el acuerdo y la dificultad para lograrlo. “Realmente hemos tenido que luchar mucho para conseguir lo logrado”, aseguró Overtveldt.

Por otro lado, el acuerdo para el presupuesto y los fondos de recuperación de la UE también presenta un “reforzamiento” de las partidas en investigación, salud y el Erasmus, con 15.000 millones de euros. En el acuerdo también se estableció una partida más de 1.000 millones de euros para futuras crisis o situaciones imprevistas.

En definitiva, el acuerdo presenta un incremento del presupuesto previsto en 12.500 millones de euros, menos de lo que se preveía. Sin embargo, la complejidad de las negociaciones, que han durado más de cuatro meses, da por bueno el acuerdo entre las dos instituciones.

Hungría y Polonia, las dos principales amenazas para el acuerdo de los 27

Una vez alcanzado el acuerdo entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, ahora todas las miradas se fijan en el posicionamiento de los 27 Estados, que tendrán que ratificar el acuerdo por unanimidad. Se prevé que los Estados Miembro puedan ratificar el acuerdo para el macropresupuesto de la UE a finales de mes, pero todavía existen dudas sobre la posición de algunas potencias, principalmente Hungría y Polonia.

El visto bueno del Consejo de la UE hace mostrar un amplio apoyo de las principales economías de la Unión Europea, pero podría haber todavía algún Estado en discordia. En estos momentos, todas las miradas se centran en Hungría y Polonia, que han amenazado con ventar la emisión de deuda con la que la Comisión Europea pretende financiar el plan de recuperación de la UE.

Y el apoyo explícito de los Estados miembro es un paso fundamental para que la Comisión Europea pueda modificar la cantidad de sus recursos propios, necesarios para aprobar el plan de recuperación. Dicha  modificación de la cantidad de recursos propios se podrá enviar a los parlamentos de los Estados para que lo ratifiquen, pero antes debe contar con el apoyo de los 27 Estados. Esto hace que la propia Comisión Europea calcule que la aplicación del plan de recuperación de la UE no esté listo hasta, por lo menos el verano de 2021. Más concretamente, la UE calcula que en el mes de junio, tanto el presupuesto como el plan de recuperación, pueden contar ya con la ratificación de todos los parlamentos nacionales. Esto haría que las ayudas a los Estados no se puedan empezar a repartir hasta la segunda mitad del 2021.

La aportación de España al presupuesto de la UE aumentará un 28%

El presupuesto de la Unión Europea plantea un financiamiento superior por parte de los Estados miembro, principalmente debido a la salida del Reino Unido de la Comunidad. En concreto, las transferencias de España a la Unión Europea para el macropresupuesto se elevarán hasta los 16.500 millones de euros en 2021. La cifra supone un 28% más (3.600 millones) respecto a los del 2020. Otros factores que explican este incremento de la dotación presupuestaria por parte de España a la UE son el trato favorable que recibirán Dinamarca, Alemania, Austria, Suecia y Países Bajos. Los acuerdos para el plan de recuperación de la UE establecieron una reducción de la aportación de los países del norte, que históricamente aportan un porcentaje de la renta nacional bruta (RNB) superior al resto de Estados.

Sin embargo, la cifra es substancialmente inferior a los recursos que España prevé recibir por los fondos del NGU. De hecho, el Gobierno ha presupuestado la ejecución de 26.634 millones de euros, unos 10.000 millones más de los aportados. Además, a esta cantidad se le tendrían que sumar las cantidades procedentes del plan de recuperación de la UE. En concreto, el  plan establece la inyección de 140.000 millones de Euros a España, de los cuales 72.000 millones de euros serían a fondo perdido, mientras que el resto serían préstamos con condiciones muy favorables.

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