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Los efectos económicos de la Covid-19 producirán un aplazamiento de la aplicación del 5G, que todavía genera dudas en materia de seguridad, sanidad y medio ambiente

Los efectos económicos de la covid-19 están afectando al desarrollo de la actividad económica de la mayoría de países occidentales. Y el sector de las telecomunicaciones no es una excepción.  Esta paralización del sector de las telecomunicaciones se produce en un año que tenía que ser clave para la implementación del 5G en Europa. La Unión Europea había establecido el 30 de junio como fecha límite para que los Estados miembro se prepararan para hacer viable la aplicación de la quinta generación de redes móviles. En concreto, la Unión Europea había instado a los países de la UE que tomasen “medidas concretas y cuantificables” para llevar a cabo la liberación de frecuencias para el 5G. Unas frecuencias que actualmente están ocupadas por la televisión.

Sin embargo, los efectos de la covid-19 han paralizado el proceso de preparación de las economías europeas para el 5G. De hecho, la edición de este 2020 del Mobile World Congress de Barcelona tenía que ser el punto de inflexión de presentación del 5G ante la ciudadanía. Su cancelación mostraba los primeros indicios del impacto de la pandemia en todos los sectores productivos de Europa.

Y el impacto de la covid-19 en el despliegue del 5G no solo afecta a las medidas previstas por los Estados miembro, sino que también se está retrasando su implementación en el tejido productivo.  Y el parón se debe principalmente a que el organismo de estándares de 3GPP ha paralizado la actividad, por lo menos, hasta el mes de junio.  Los estándares de 3GPP estaban previstos publicarse en el mes de marzo, pero la excepcionalidad producida por la covid-19 retrasará su publicación un mínimo de dos meses.

Las subastas de frecuencias se posponen en toda Europa

El impacto de la covid-19 en la implementación del 5G se ha esparcido en prácticamente todas las economías europeas. Austria, Portugal o la República Checa también han pospuesto sin fecha las subastas de frecuencias para el 5G. De hecho, el fabricante de telefonía móvil, Huawei ya ha reconocido que la covid-19 producirá “afectaciones importantes” en el despliegue de la tecnología.

El sector de las telecomunicaciones tardará un año en recuperarse

Aunque la implementación del 5G en Europa se encuentra en un terreno incierto, es previsible que el impacto de la covid-19 en el sector sea más prolongado en el tiempo de lo que se esperaba en un momento. Y es que, a pesar de ser un sector considerado esencial, la actividad se ha visto afectada de forma considerable por parte de la pandemia.

En concreto, según se extrae de un informe de Randstad, el sector de las telecomunicaciones comenzará su recuperación en el mes de junio, pero no recuperaría su actividad previa a la covid-19 hasta el segundo trimestre de 2021.  Las previsiones, pues, son  más pesimistas de las proyectadas en un inicio. Según Randstad, la recuperación no se realizará en forma de “V” como habían pronosticado algunos economistas al inicio de la pandemia.

El 5G despierta dudas sobre seguridad y salud

El desarrollo de la tecnología del 5G parecía avanzar sin oposición hasta inicios de 2020. Pero la quinta generación de tecnología móvil se había erigido como el principal caballo de batalla entre Estados Unidos y China. A pesar de las ventajas en servicios y capacidades que ofrece el 5G, también ha despertado dudas sobre su impacto en la seguridad de las personas y los posibles efectos adversos para la salud. 

En relación a la seguridad, la Unión Europea se ha mostrado preocupada por las posibles interferencias de regímenes autoritarios en el uso de la tecnología. También Estados Unidos ve el despliegue del 5G con cierta preocupación por la amenaza que puede suponer a su seguridad nacional.

Pero el principal impacto de la tecnología puede pasar en la intromisión al derecho a la intimidad de las personas. Los datos privados, así como la información sensible de los Estados podrían hacer retrasar la implementación de la tecnología en el viejo continente.  Pero la seguridad no es la única duda que genera la quinta generación de tecnologías, sino que también preocupa su posible impacto en la salud de las personas y el medio ambiente.

De hecho, un informe publicado por el Parlamento Europeo alertaba hace pocas semanas de las dudas sobre “el impacto negativo” de la tecnología 5G para el medio ambiente y la salud de las personas. Un impacto negativo que se produciría principalmente debido a las “alta frecuencias” utilizadas. El texto del Parlamento Europeo asegura que “varias investigaciones científicas recelan de la exposición constante” para la población a dichas altas frecuencias. Sin embargo, se trata de un estudio preliminar que reconoce “ciertas limitaciones” para poder medir de forma concreta las emisiones del 5G en el mundo real.

Un impacto tecnológico sin precedentes en la economía mundial

La quinta generación de telefonía móvil contribuirá con cerca de 2.000 millones de euros a la economía mundial en los 15 próximos años. Así lo asegura el informe Mobile Economy 2019 publicado por la GSMA. Según la organización de operadores móviles, el 5G se erigirá como un actor fundamental para la transición del mundo hacia la era de la conectividad inteligente.  El 5G supondrá un cambio tecnológico disruptivo que multiplicará por diez las capacidades del 4G. Introducirá nuevas posibilidades de las telecomunicaciones  debido al incremento del tráfico de datos móviles.

El 5G presenta tres mejoras potenciales: un mayor ancho de banda, comunicaciones de baja latencia y más fiables y comunicaciones masivas de máquina a máquina. Estas capacidades permitirán la creación de nuevas aplicaciones en ocio, educación, brecha digital, sanidad, movilidad, industria 4.0 y gestión de recursos, entre otros sectores.

Según el informe The global race to 5G publicado por CTIA, la China, Corea del Sud, Estados Unidos y Japón son las potencias mejor posicionadas en la aplicación del 5G. En el caso de Europa, Reino Unido, Alemania y Francia son los países que más han desarrollado la tecnología hasta la fecha.

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